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lunes, 4 de enero de 2016

La burocratización de las leyes educativas en argentina por Ethel Jancarik

Lenguaje de ficción y efecto en la cotidianeidad institucional


Justificación del problema:
Compartimos la idea de Achilli al considerar la necesidad de analizar las configuraciones cotidianas en relación a cierta lógica estructural que caracteriza determinada tendencia hegemónica de nuestro tiempo histórico. Entendemos en este sentido como contexto hegemónico también en sintonía con la autora el modelo neoliberal con sus características descriptas por numerosos autores entre las que consideramos como categoría central el corrimiento del estado de sus responsabilidades como garante de la educación pública. Este corrimiento da lugar a ciertos nuevos fenómenos en las instituciones educativas en las cuales se producen transformaciones básicamente en el lugar del conocimiento, en  la construcción de la identidad del ser docente y en la dinámica del  trabajo. Estos tres tópicos son redefinidos por el nuevo modelo con la consecuente, el corrimiento de lo pedagógico, construcción de una nueva identidad del sujeto docente y  la ruptura de los lazos sociales en su trabajo. En este contexto coincidimos también con Achilli en que se crea un lenguaje de ficción en torno a las reformas que solo viene a imponer prácticas burocráticas a las que las instituciones adhieren inmediatamente en la necesidad de obtener  los recursos económicos que se les ofrece a través de ellas. Se inicia así un proceso de verdadero corrimiento de lo pedagógico dando lugar a una dinámica de elaboración de proyectos que crea ese lenguaje de ficción que los docentes no deja  de percibir como falsedad ideológica impuesta que sirve de legitimación de los verdaderos intereses ocultos, aunque muchos otros sucumben ante esta ilusoria creencia y se adaptan restando horas de trabajo de los genuinas preocupaciones pedagógicas ante la necesidad de cumplir con la ejecución de dichos proyectos.     

 Antecedentes:

“Prácticamente toda experiencia humana es una experiencia mediada (...)  El lenguaje y la memoria están intrínsecamente conectados tanto en la rememoración individual como en la institucionalización de la experiencia colectiva”  Paul Coonnerton

Esta afirmación de Coonnerton nos aproxima a los antecedentes que queremos presentar. Anthony Giddens en “Los contornos de la modernidad reciente” señala que la experiencia medida de los tiempos modernos se caracteriza por la intromisión de sucesos distantes en la conciencia cotidiana, organizada en parte,  fundamentalmente en función de la noción que sostenga de ellos.   Para el análisis de la institución educativa partimos del concepto de Butelman para quien las instituciones son formaciones sociales y culturales complejas en su multiplicidad de instancias, dimensiones y registros. Sus identidades son el resultado de procesos de interrelaciones, oposiciones y transformaciones de fuerzas sociales y no de una identidad vacía o tautológica de la institución “consigo misma” . En este sentido reconocemos la historia de la escuela argentina que la autora también remarca en su carácter de obligatoria, laica  y gratuita en el marco de demandas luchas ideológicas que se ve quebrada por el neoliberalismo que pretende imponer la lógica de mercado como diría Telma Barreiro. Ida Butelman también señala la hegemonía que deriva del predominio que la organización social del trabajo que se tiene del modelo de la gran empresa. Segmentación flexibilización, separación entre dirección y otras partes del proceso que proponen las teorías gerencialistas que intentan imponerse en el campo de la gestión educativa. Pero debemos escapar de la pretensión de analizar las instituciones solo desde el plano teórico el conocimiento de lo  institucional afecta la vida de la gente y no puede limitarse solo a ese campo, el hecho de que las instituciones dice la autora se gesten por el quehacer humano también su reproducción y conservación.  Castoriadis recupera al sujeto como el que siempre ha estado ahí a pesar de las modas teóricas que lo han eliminado y traído de retorno. El sujeto, dice, nos está de regreso, porque nunca se había ido. Siempre ha estado aquí, ciertamente no como sustancia, sino como cuestión y como proyecto, así comprendida, la cuestión del sujeto es la cuestión del ser humano en sus innumerables singularidades y  universalidades. Esta idea de sujeto nos permite retomar la instancia de la sociedad como contexto reproducción y la instancia de los sujetos como actores esenciales de la escena institucional y la instancia institucional e interinstitucional como precedentes necesarios de toda formación institucional.  Nélida Landreani utilizó este concepto  de cotidianeidad en sus investigaciones, para ella  “la cotidianeidad cobra sentido solamente en el contexto de otro medio, en la historia, en el proceso histórico como sustancia de la sociedad (...) porque estamos hablando del sujeto particular que se desenvuelve en una trama en permanente construcción, delimitado por la vida cotidiana (conjunto de actividades heterogéneas) a la que accede por una permanente apropiación de los usos, costumbres, reglas, instituciones, necesarias para su supervivencia (...) la realidad social es producto de una construcción en la que se entrecruzan distintos procesos: de constitución del poder, de reproducción  de las relaciones sociales de producción y/o distribución de conocimientos, de vínculos interpersonales, de apropiación y control de reglas e instituciones, de existencia y lucha contra el orden instituido.”   

Volviendo a Giddens, éste autor teoriza sobre la conciencia práctica y  sobre ella dice que nos remite a que “las propiedades estructurales de sistemas sociales existen solo con tal de que formas de conducta social se reproduzcan. Los agentes humanos tienen como un aspecto intrínseco de lo que hacen, la aptitud de comprender lo que hacen en tanto lo hacen (...) Pero la reflexividad opera solo en parte en un nivel discursivo. Lo que los agentes saben sobre lo que hacen y sobre las razones de su hacer (...) es vehiculizado en buena parte por una conciencia práctica. Una conciencia práctica consiste en todas las cosas que los actores saben tácitamente sobre el modo de "ser con" en contextos de vida social sin ser capaces de darles una expresión discursiva directa(...) la rutina es un elemento básico de la actividad social cotidiana(...) y es el fundamento de la naturaleza recursiva de la vida social(...) y es vital para los mecanismos psicológicos que sustentan un sentimiento de confianza o de seguridad(...) introduce a los agentes una cuña entre el contenido potencialmente explosivo de lo inconsciente y el registro reflexivo de una acción producida( ...) La naturaleza situada de una interacción social se puede examinar con provecho en relación con las diferentes sedes a través de las cuales se coordinan las actividades cotidianas(...) estas sedes no son meros lugares sino escenarios de interacción(... ) para dar sustentos a los actos comunicativos. Una fijeza espacio-temporal normalmente implica una fijeza social, el carácter esencialmente dado de los medios físico de la vida cotidiana se entreteje con una rutina y ejerce una profunda influencia sobre los contornos de una reproducción institucional.”  Agnes Heller establece que si examinamos la vida cotidiana  desde el punto de vista de la relativa continuidad constatamos, que “en el proceso de socialización y de adecuación(...) en la vida cotidiana se determinan nuevas categorías, las cuales posteriormente o se conservan o al menos e despliegan por algún tiempo por lo tanto se desarrollan o bien retroceden. "                

Decimos con Elsie Rockwel que “la institución escolar adquiere existencia y continuidad en la medida que determinados sujetos colectivos la han conformado históricamente. La conformación del magisterio en diferentes épocas y lugares hace que la escuela asuma sentidos diferentes mediante contenidos y prácticas diferentes, a pesar de la continuidad formal y la normatividad única que definen a la institución. La heterogeneidad y la historicidad de lo cultural, tal como cobra existencia en el sentido común y en la práctica al interior de la escuela, permiten suponer que en el ámbito escolar también coexisten elementos de muy diverso origen: elementos compartidos por maestros y alumnos en la medida de su cercanía cultural o bien concepciones opuestas entre ellos, donde no siempre es claro cuál de las dos concepciones contiene las intuiciones de una filosofía del porvenir. Desde variadas presuposiciones culturales de los actores se comprenden, asimilan, reinterpretan, rechazan, los contenidos programados explícitamente para la escuela. En todo caso, la dinámica cultural al interior de la escuela dista de ser simple imposición o claro conflicto cultural (...) El sentido hegemónico o contra-hegemónico de los contenidos de hecho producidos o reproducidos en las escuelas de determinado lugar y tiempo es aún pregunta abierta.  El estudio de éstos contenidos culturales en la escuela debe atender tanto al discurso como a la práctica, con la certeza de encontrar muchos puntos de contradicción entre ambos”.             

Concebimos entonces a la escuela como un espacio de construcción de significados. José Tamarit realiza una interesante integración que nos permite ver como la escuela distribuye y crea discurso. Retomando  a  Gramsci sostiene que la escuela contribuye a la formación del habitus mediante la inculcación de un arbitrario cultural cuyos principios serán interioridades, incorporados por los sujetos sometidos a la acción pedagogía. Como también afirma Bourdieu “ningún enunciado científico sobre la realidad puede ser ajeno a la lucha por las clasificaciones y en la medida en que es divulgado está condenado a aparecer como crítico o como cómplice”.

Estas visiones están en medio de la lucha por las significaciones, lucha por la imposición de lenguajes, lucha por las representaciones sociales.

Preguntas de investigación: ¿Cuáles son las prácticas discursivas que circulan en la institución? ¿A qué refieren? ¿Cómo son las prácticas pedagógicas que predominan en la institución? ¿Cuál es el discurso que legitima esas prácticas? ¿En torno a qué discurso se configura la práctica pedagógica institucional? ¿Qué relación existe entre la cotidianeidad escolar institucional y los discursos hegemónicos que circulan? 

Supuestos de trabajo:


Para la construcción del objeto de investigación hemos recurrido a categorías teóricas de análisis institucional y del discurso proveniente de la sociología crítica y la teoría del lenguaje. Dichos conceptos nos han servido para elaborar las preguntas que orientarán la aproximación al campo. Los mismos han sido seleccionados tanto por el nivel de generalidad en el que se formulan como por la riqueza teórica que aportan y que pueden permitir realizar el trabajo etnográfico necesario para introducirnos en la empírea y luego analizar como lo entiende Elsie Rockell desde los mismo la riqueza de los datos. Nos hemos referido por tanto a los conceptos de cotidianeidad, habitus, sentido común, hegemonía, prácticas discursivas, sujeto social entre otros que podrán ir surgiendo a medida que avance el análisis. Creemos que los mismos pueden aportar en el inicio de la investigación una primera forma de aproximarnos al terreno ya que el investigador posee desde el principio supuestos que es necesario explicitar para garantizar la necesaria distinción entre empírea y teoría.   

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